jueves, 10 de mayo de 2012

El plan de Jesús revelado en la noche de la Ascensión. Leyenda misionera.

Cuando Cristo, después de la Pascua, estaba subiendo al cielo, bajó sus ojos hacia la tierra y la veía toda obscuras menos unas pequeñísimas luces en la ciudad de Jerusalén.
E medio de su ascensión, Jesús se topó con el ángel Gabriel, el ángel de la misión y del anuncio. Y el ángel Gabriel le preguntó: "Señor, que son estas pequeñas luces?". Jesús contestó: "Son los apóstoles reunidos alrededor de mi madre. Mira, este es mi plan: apenas llegado al cielo, les enviaré al Espíritu Santo y estos pequeños fuegos se transformarán en una grande fogata que inflamará de amor a la tierra entera".
El ángel Gabriel objetó: "Pero, Señor, qué hará si su plan fracasa?".
Después de unos momentos de silencio, el Señor Jesucristo contestó: "No tengo otros planes".

viernes, 27 de enero de 2012

Vivo de la misericordia de Cristo, que cuestiona al fariseo y perdona a la pecadora

Ofrezco en este espacio una lectio divina sobre Lc 7,36-50 que preparé y compartí para mi parroquia Jesús Divino Maestro en setiembre del 2011. Fue un momento extremamente participado, por eso espero que pueda servir a otros a través de la internet.

La "generación pecadora" no reconoció la hora del Mesías, pero hay "Hijos de las Sabiduría" que reconocen sus obras (Lc 7,35).

En Lc 7,36-50 encontramos a tres personajes: un fariseo, Jesús y una pecadora. Jesús relata una parábola que también contiene tres personajes: un prestamista y dos deudores.

Antes que nada, observamos como en la descripción de la escena que acontece en la casa del fariseo se cruzan tres tipos de MIRADAS alrededor de la mujer.
1. La mirada del evangelista: Lucas presenta su pasado y su presente. Era una pecadora y ahora lava los pies a Jesús.
2. E Fariseo en cambio percibe solo el pasado de pecadora de la mujer que entra inopinadamente a su casa.
3. Jesús en cambio la considera por lo que hace y lo que podrá ser.
Jesús en realidad mira a la mujer mientras habla al fariseo y al lector.

Al terminar la parábola, Jesús hace un pregunta que quiere involucrar al fariseo. Él contesta como frente a un examen escolar en que no quiere entrar. No entiende que él también es un deudor y necesita perdón.
A esta altura no se puede ser neutrales. También nosotros debemos mirar con simpatía a esta mujer.

La escena está llena de una gran INTIMIDAD. Es embarazosa y fascinante porque no se trata de un simple lavado ritual; más bien es un pasión proclamada en público. Impresiona que el Hijo del Hombre no retira los pies, asume lo que la mujer expresa y lo llama "mucho amor" (v.47).

Esta escena suscita la envidia y el malestar del dueño de casa.
Él desprecia a la mujer y duda que Jesús sea profeta.
Y encima, defiende su falsa inocencia acusando a la mujer, que por él es solo una pecadora, y a Jesús: " si este hombre fuera profeta...".
El Fariseo parecía generoso invitando a Jesús, pero ¿Cuales fueron realmente sus intenciones?

JESUS, como Dios, sabe leer en los corazones y perdonar los pecados.
Él hace caer los prejuicios: el ser justo del fariseo y el ser indigno de la mujer.
Solo Dios que ve el corazón no encasilla a las personas da un significado diferente a los gestos seductores de la mujer en cuya actitud había quizás mucha equivocación, pero a la vez un fondo verdadero, un sincero deseo de bien.

Jesús todavía no ha retraído los pies de la mujer a pesar de las negativas interpretaciones ajenas, en cambio compara la mezquindad del dueño de casa con la excelencia de cariño por parte de ella (v.44 ss)

CONCLUSIONES: ¿Qué aprendemos?

- El pecado es deuda hacia Cristo, pero la fe apuesta que Cristo es más que nuestras deudas. Nuestras deudas no son excusas para no acceder a su intimidad, que nunca ensuciaremos porque él es amor ardiente que quema todo mal.

- Aprendemos también a decir gracias a esta mujer que nos revela mucho amor (47), fe (50) y sabiduría (35) ya que se identifica como una de los hijos que rinden justicia a la sabiduría de Dios.
En los gestos de amor de la mujer está una gran fe que supo jalar el más grande milagro: el perdón de Cristo.
Ella es muy diferente a la generación incrédula que nunca quiere entrar a la cancha.
Ella supo reconocer la hora de Dios, la gran ocasión de su vida.
Ser sabio es acoger el momento favorable para la salvación, la hora de la conversión y de acercarse al perdón.

ORACIÓN
¡Qúe bello morar en esta Palabra y recibir la mirada divina de Jesús que sana toda mis heridas, comprende y perdona mis numerosos pecados y errores!
Cristo encuentra la fe en las personas menos consideradas y las rehabilita para una vida nueva.
Haz Señor que no sienta miedo de confesar mi deuda para recibir tu perdón verdadero y pleno.
Perdóname todas las faltas hacia mi ministerio y vocación, hacia tu divina presencia menospreciada o desapercibida, hacia la gente que me necesitaba más.

sábado, 14 de enero de 2012

Epifanía 2012: homilía de despedida en la iglesia Jesús Divino Maestro

Homilía de despedida 8 de enero de 2012

Epifanía significa manifestación del Dios "que se ha revelado" (prefacio). Es una  solemnidad de evidente rasgo misionero.
"Todos los pueblos son participes de la promesa en Cristo Jesús" (2' lectura). Los magos son representantes de los pueblos lejanos que reciben este anuncio de inclusión, caminando en la luz ( 1' lectura) de una estrella.

1.
Siento que esta festividad de la Epifanía tiene mucho a que ver también con mi personal experiencia misionera.
Recuerdo como fuese ayer que hace 9 años el  6 de enero del 2003 celebraba una de mis primeras misas en castellano ante una asamblea de latinoamericanos en Milán. Durante la celebración yo buscaba con la mirada quienes podrían ser peruanos entre ellos y al final los saludé con emoción. Esa eucaristía fue la manera de ofrecer a Dios toda la misión todavía desconocida que se me había encomendado.
Hoy, al terminar este mandato, fielmente cumplido, nos reunimos en la misma festividad representantes de la diócesis de Huacho y misioneros de Italia; podemos sentir la profunda verdad del misterio que celebramos en la Epifanía, la Fiesta de las gentes, como la llaman en Milán: por la encarnación de Cristo las diferencias entre pueblos han sido relativizadas.
Dicen que la tecnología ha achicado las distancias, pero es en Cristo que vivimos la comunión más intensa. Personas de diferentes culturas, etnias, idiomas, pero somos un solo corazón con Él y en Él.

2. 
¿Qué nos dice la Epifanía completando el ciclo de la Navidad?
Que el diseño de Dios no ha sido solamente descender a la tierra sino ser conocido en ella, no solo nacer sino también hacerse conocer.
Todos pueden entender que esto es el motivo por el cual unas personas apasionadas llamadas misioneros encuentran la fuerza y toman la decisión de salir de su tierra dejando familia, relaciones, bienes y recuerdos para ponerse al servicio del Señor al fin de que sea conocido hasta los extremos confines de la tierra (y frente al océano Pacífico uno se siente de verdad al confín de la tierra).

Pero esta noche es ocasión propicia para confiarnos algo más interior, com es debido cuando el tiempo se hace breve y se buscan las palabras más necesarias e importantes. 
Al finalizar un envío misionero me doy cuenta que para hacer conocer a Cristo en la tierra, el apóstol tiene que conocer cada día más a su Señor.
La fe no es saber quien es Dios, sino caminar todos los días con Él buscando su rostro en medio de los acontecimientos gratos u obscuros que pasan. La fe es una búsqueda sin fin más que una propiedad privada o un depósito intangible.
Entonces es me pregunto: ¿Ha crecido mi fe? ¿Conozco más a Dios después  de esta experiencia misionera?
Pienso que si, que mi fe ha crecido y s era complementado mucho.
Al partir podía pensar que ya lo tenía todo en cuanto a la fe: el estudio de la Biblia y de la teología, una devoción eucarística y cristocéntrica, una recta doctrina, un experiencia de iglesia tradicional y enriquecedora. 
Pero en estos años volví a descubrir a Dios en la naturaleza, a su Espíritu en acción dentro de la historia también antes del anuncio de Cristo, conocí y aprecié una fe que se viste de los sentimientos y colores de la piedad popular, fui instruido por la perseverancia de los pobres.
A final doy gracias a Dios por la riqueza variada y expresiva de como Él se hace conocer en toda la tierra; y doy gracias porque este camino de la fe lo proseguiremos juntos en la comunión más profunda que exista: la que nace alrededor del altar en la Eucaristía  del señor Jesús.

3. 
Esta es la manera de como los cristianos aprendemos a rendir gracias (Eucaristía = acción de gracias).

Hemos recibido e intercambiado dones espirituales. Seguiremos recibiéndolos e intercambiándolos.
Pero siempre recordaremos que los dones propios de la Iglesia "no son oro, incienso y mirra, sino Jesucristo".   La oración sobre las ofrendas nos recordará dentro de poco que "aquellos dones representaban" al hijo de Dios "que ahora se inmola y se nos da en comida".

Esta es la síntesis del ser misioneros Fidei Donum: intercambiamos dones materiales y espirituales entre personas y comunidades pero todo lo que hacemos es un símbolo: ¡el don verdadero es Cristo!
El don (donum) no son las cosas materiales, tampoco somos nosotros mismos los misioneros: es Cristo.
El mismo Cristo vivo que una vez más recibimos en esta santa misa.

viernes, 23 de diciembre de 2011

La Navidad 2011 ya llegó en el cielo ¿Y en tu corazón?

Querid@s amig@s

en estos últimos días he quedado muy impresionado de dos imágenes que vienen desde el cielo y que no podrían representar mejor el sentido de la Navidad.

La primera ha sido tomada a las 00:30 hora peruana del jueves 22 de diciembre de 2011, en el mismo instante del solsticio de verano para nosotros en el hemisferio sur. Quiere decir que las horas de luz (el día) obtuvieron su mayor duración y empezó la nueva estación.
Se puede observar la tierra totalmente sumergida en las tinieblas. En la parte oscura se distinguen la forma de las nubes y las luces de las ciudades de América. ¿Logras reconocer Lima? Si no puedes, ¡pasa a saludarme que te la muestro!
Pero por cierto lo más lindo e impresionante es el rayo de sol que surge a la derecha del mundo por el este.



Horas antes, en las vísperas del día 21 habíamos orado con esta maravillosa antífona:
"Oh sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia, ven a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte".
En la foto parece que con el solsticio de invierno Dios cumpla nuestra invocación y la profecía que encargó a Isaías:
El pueblo que caminaba en las tinieblas vio una luz grande.
A los que vivían en tierra de sombras, una luz les brilló
.
La tierra está muy oscura, pero las luz divina rompe las tinieblas y viene a nosotros con el nacimiento de Cristo cuya fecha se ubicó tradicionalmente el 25 de diciembre en correspondencia del fenómeno celeste del solsticio.

El mismo día de ayer, 22 de diciembre, una segunda foto me sorprendió aun más: es la Cometa Lovejoy C/2011 w3. La foto fue tomada desde Vicuña, en el cercano país de Chile.
No imaginaba que para calentar nuestros corazones fríos y alimentar nuestra esperanza Dios nos estaba enviando en la Navidad 2011 otra cometa, cuyo bonito nombre en castellano significa "Amor y alegría"



Definitivamente en el cielo austral la Navidad ya llegó.

¿Y en tu corazón? ¿Todavía hay espacio para que nazca el Niño Dios?




jueves, 8 de diciembre de 2011

La bendición de la Inmaculada restituye la creación a su estatuto y su fin

En la festividad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María encuentro en la lectura patrística del breviario una reflexión muy original de san Anselmo quien no se queda en el dato teológico de la estupefaciente vocación de María sino profundiza sus implicancias para toda la naturaleza.
Según el Benedictino, por la bendición de María, queda bendecida toda la naturaleza:
"El cielo, los astros, la tierra, los ríos, el día, la noche, y todo lo que se halla sometido al podre y al servicio del hombre (...) han sido en cierto modo resucitados por ti y dotados de una gracia inefable".
Lo más interesante me parece la argumentación:
"Porque todas estas cosas estaban como muertas, al haber perdido su congénita dignidad de servir al dominio y utilidad de los que alaban a Dios, que para eso habían sido creadas; estaban oprimidas y afeadas por el abuso de los que servían a los ídolos,para los cuales no habían sido creadas. Ahora se alegran como si hubieran vuelto a la vida".
Anselmo da palabra a la naturaleza que regocija por volver a su destino originario.
De definitiva actualidad me parece la frase resaltada en que se habla del abuso a la naturaleza por los que sirven a los ídolos. Quizás en día de hoy el "ídolo único" es la riqueza y el beneficio personal. Por eso la naturaleza sufre y hasta puede ser destruida, no tanto por el dominio del hombre, sino porque este dominio no se somete a Dios como su fin sino a las "leyes" de la economía de mercado.
El hombre que tiene a Dios por su meta no destruyó la naturaleza en la medida en que lo están haciendo las impersonales multinacionales.
El dominio sobre la creación es "relativo": todo es del hombre, pero el hombre de Dios.
Si nos olvidamos este dato perdemos totalmente la brújula y caminamos hacia la muerte por autodestrucción.
En fin, Anselmo de Aosta nos hace volver al Dios que es todo en todo.
"Es como si hubiesen saltado de alegría por esta gracia nueva e inapreciable, al sentir que el mismo Dios, su mismo creador, no sólo reinaba sobre ellas de un modo invisible, sino que incluso lo vieron en medio de ellas, santificándolas visiblemente con su uso. Estos bienes tan grandes provinieron a través del fruto bendito del vientre sagrado de la Virgen María".

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Hay acaso algo más bello que una mano tendida?

¿Quien podría resistirse a una invitación al dialogo tan hermosa y sabia?

 Por último, quisiera utilizar la imagen de la mano. Esta compuesta por cinco dedos muy diferentes entre sí. Sin embargo, cada uno de ellos es esencial y su unidad forma la mano. El buen entendimiento entre las culturas, la consideración no altiva de unos hacia otros y el respeto de los derechos de cada uno, son un deber vital. Se ha de enseñar esto a todos los fieles de las diversas religiones. El odio es un fracaso, la indiferencia un callejón sin salida y el diálogo una apertura. ¿No es ese el buen terreno donde sembrar la simiente de la esperanza? Tender la mano significa esperar a llegar, en un segundo momento, a amar. Y, ¿hay acaso algo más bello que una mano tendida? Esta ha sido querida por Dios para dar y recibir. Dios no la ha querido para que mate (cf. Gn4,1ss) o haga sufrir, sino para que cuide y ayude a vivir. Junto con el corazón y la mente, también la mano puede hacerse un instrumento de diálogo. Puede hacer florecer la esperanza, sobre todo cuando la mente balbucea y el corazón recela.

Benedicto XVI a las autoridades civiles, políticas y religiosas de Benín, 19 de noviembre de 2011